Tú eres el banco: un juego financiero para tus hijos

 

Esta semana celebraremos un Día del Niño atípico, pues como todos sabemos, todavía nos queda por delante un mes más de encierro (¡resistamos, ya nada más nos falta mayo, el grito, Navidad y se acabó este mugroso año feo).

 

Como sea, no queremos que pase desapercibido ese día en el que celebramos a nuestras benditas criaturas, a esos adorables pequeñines que durante esta cuarentana más de alguna ocasión hemos querido asfixiar… con besos y abrazos, no sean malpensados (guiño, guiño)*.

 

[*Es broma, en yotepresto.com amamos a los escuincles y estamos en contra del maltrato infantil].

 

Por eso, mamá, papá, esta ocasión les proponemos un divertido juego que, además de ayudarlos a mantener ocupados a sus hijos, les será sumamente útil para darles una valiosísima lección financiera que les garantizará un futuro sin créditos de Banco Azteca. Suena bien, ¿no?

 

¿De qué se trata?

 

El juego consiste en replicar lo que pasa cuando una persona solicita un crédito al banco. Sí, sí, ya sabemos que suena a juego tipo survival o de terror, pero síguenos en el viaje, ¿ok?

 

 

En esta historia, a ti te tocará jugar un papel con el que seguramente estás más que familiarizado, ya que tú serás el que tiene que pedirle prestado al banco, el cual, por su parte, será tu hija o hijo (spoiler alert: con este juego sabrás si estás criando a un desalmado en potencia).

 

En ese orden de ideas, deberás pedirle al “banco” que te preste la totalidad o una parte de su domingo o mesada con la promesa de que, al cabo de una semana o de un mes, le regresarás el dinero que te prestó más un porcentaje del mismo, o sea, los intereses.

 

Para hacerlo más interesante, pídele al “banco” que decida cuánto puede prestarte, cuánto quiere ganar por hacerlo y en cuánto tiempo quiere su dinero y los intereses de vuelta. Obviamente, si te otorga la totalidad de lo que le pides y te da un buen plazo, tú tendrás que pagar más intereses.

 

 

Tampoco estaría de más que le preguntaras qué pasaría si no cumples con la fecha de pago en tiempo y forma o si sólo haces un pago mínimo… como en la vida real, pues, para saber en qué te estás metiendo (😂).

 

Una vez que tengan claros todos estos puntos, realicen un “contrato” y fírmenlo ambas partes, para evitar malentendidos, no vaya a ser que después tengas que acudir a la “Condusef” o que te reporten con una mala calificación en “Buró de Crédito” de manera injustificada, ¡uno nunca sabe!

 

¿Qué aprenderán?

 

A través de la experimentación, tus criaturas aprenderán qué son los créditos, cómo funcionan y cuáles son las consecuencias de manejarlos inadecuadamente (esto último les quedará muy claro si les llegas a quedar mal).

 

 

Pero no sólo eso, ya que, al recibir su respectiva ganancia por haberte prestado de su dinero, estarás inculcándoles, de manera implícita, el valor que tiene ahorrar y cómo funcionan las inversiones. Genial, ¿no lo crees?

 

Y ya que estamos hablando de créditos e inversiones, no olvides echarle un ojo a nuestra página, donde puedes obtener una tasa más baja que las de las instituciones financieras tradicionales o, si lo prefieres, puedes invertir prestándole dinero a personas con buen historial crediticio y capacidad de pago comprobada.

 

Una alternativa más justa en créditos e inversiones, ¡conócela!

 

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