¿Qué pueden aprender las pymes de la contingencia?

 

Si tienes una pequeña o mediana empresa, estamos seguros de que no lo has pasado nada bien debido a la pandemia: tal vez cayeron tus ventas, tuviste que tomar la dolorosa decisión de despedir colaboradores o, en el peor de los casos, tuviste que bajar la cortina.

 

Lo sabemos, han sido meses duros, sobre todo para emprendedores como tú, que tuviste que salir al quite con los pagos para proveedores, servicios, salarios, impuestos y créditos con tasas abusivas.

 

Por eso, esta ocasión queremos compartirte una serie de lecciones o aprendizajes que, esperamos, te resulten útiles para identificar las mejoras que puedes aplicar, ya sea en tu negocio actual o en el próximo (¡ánimo, las dificultades también son oportunidades!).

 

Sin mayor preámbulo, comenzamos:

 

1. Anticiparse y adaptarse es clave

 

Si eres emprendedor, seguramente la pandemia te recordó algo que ya sabías, pero que, quizá, habías olvidado: las cosas pueden cambiar de un momento a otro y es necesario tener la capacidad de saber responder a retos que parecían lejanos o poco probables.

 

 

Un sector en particular demostró esa habilidad para anticipar y adaptarse a lo que venía. Así es, nos referimos a nuestros amigos restauranteros, quienes rápidamente centraron sus esfuerzos y estrategias en los pedidos para llevar y en las entregas a domicilio.

 

2. Tecnología, la gran aliada

 

Y no, no nos referimos a costosas plataformas de tecnología avanzada, sino a la infinidad de herramientas que puedes descargar y utilizar desde tu celular, ya sea para gestionar procesos de trabajo, para atender a tus clientes de manera oportuna o seguir vendiendo.

 

 

Desarrolla el hábito de buscar y probar constantemente herramientas digitales que te permitan hacer más eficientes tus operaciones o incrementar el volumen de tu negocio, estamos seguros de que puedes encontrar muchas alternativas atractivas y útiles.

 

3. La gente es lo más importante

 

Que conste que no sólo lo decimos en términos morales o éticos, sino también en términos de rentabilidad, porque como ya debes saberlo, sin empleados y clientes satisfechos, cualquier negocio está condenado al fracaso, con o sin pandemia.

 

 

La lealtad de tus empleados y clientes es un tesoro incalculable, sobre todo en momentos difíciles. Por eso tienes que asegurarte de que sepan que te preocupas por su bienestar, otorgándoles las herramientas y la información que necesitan, más allá de un salario o un producto.

 

4. El alto costo de la ineficiencia

 

Desafortunadamente, muchas pequeñas y medianas empresas descubrieron o reconocieron ineficiencias en sus operaciones hasta que la pandemia ya estaba prácticamente encima, lo que hizo de estos meses un auténtico calvario.

 

 

Y es que, como bien se dice por ahí, es común que las cosas urgentes no dejen tiempo para las cosas importantes. Por eso, la lección aquí es tener la disciplina de identificar y corregir a la brevedad esas fallas, mermas o ineficiencias que pueden convertirse en una seria amenaza.

 

5. Créditos caros, la peor inversión

 

Por urgencia o desconocimiento, muchos emprendedores cometen el error de contratar créditos o alternativas de financiamiento con tasas abusivas, un error que en tiempos de crisis como el que estamos atravesando puede ahogar su flujo de efectivo y rentabilidad.

 

 

En ese orden de ideas, si ya tienes un crédito o financiamiento contratado, te sugerimos analizar qué tasa estás pagando; si es elevada o sientes que puede comprometer seriamente el desarrollo de tu negocio, busca otras alternativas en créditos personales desde ahora, ¡y no olvides comparar antes de contratar!

 

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