Ser aval puede afectar tu Buró de Crédito

Ser aval puede afectar tu Buró de Crédito

 

Querido lector, esta ocasión hablaremos de las consecuencias de ser aval, ya sabes, ese “insignificante” favor de respaldar con tu firma a otra persona para que pueda obtener un crédito o rentar un bien inmueble. ¿Qué podría salir mal? Desafortunadamente, ¡muchas cosas!

 

 

Y es que ser aval no debe tomarse a la ligera, ya que, cuando aceptas serlo, puedes comprometer tus finanzas, patrimonio e historial crediticio si la persona que decidiste apoyar queda mal con sus pagos, sea cual sea la razón.

 

 

En pocas palabras, ser aval es como casarte: peligroso, caro y rara vez suele ser una buena idea.

 

 

Pero, ¿por qué lo decimos? Por varias razones, pero antes de eso, entendamos qué es ser aval.

 

¿Qué es ser aval?

 

Para otorgar un crédito, muchas instituciones financieras le exigen al solicitante que un tercero lo respalde, ¿de qué manera?, haciéndose corresponsable del crédito, es decir, asumiendo la responsabilidad de pagar en caso de que el solicitante deje de hacerlo.

 

Obviamente, eso casi nunca pasa en nuestro bendito país (guiño, guiño), pero por aquello de las archirecontramalditas dudas, nuestro benemérito equipo editorial se dio a la tarea de averiguar las consecuencias de ser aval de una persona que deja de pagar:

 

1. Pagar algo que no es tuyo

 

 

Como cuando ibas al antro y dividían la cuenta, pero tú sólo te habías tomado un vaso de agua mineral (con arsénico), eso mismito puede pasarte si ese pequeñín especial que decidiste ayudar deja de pagar.

 

2. Embargos

 

 

Generalmente, un aval tiene un bien inmueble o un negocio que la institución otorgante del crédito puede llegar a reclamar en caso de que ni el solicitante ni el aval paguen el adeudo correspondiente.

 

3. Pleitos legales

 

 

En caso de que la institución decida proceder legalmente, tú quedarás en medio de las demandas o denuncias interpuestas, incluso (en ciertos casos) podrías llegar a prisión.

 

4. Mancha en tu historial

 

 

Si la entidad financiera lo determina, la deuda será tuya, así que, si no se paga, la mancha quedará en tu historial y bajará tu Score de Crédito.

 

Conclusiones

 

1. Sólo existe algo peor que un “te quiero, pero como amigo”, y eso es el “te quiero, pero como aval”.

 

 

2. Que te pidan ser aval es como cuando tu amigo te pide que le ayudes con su mudanza: en realidad, no quieres hacerlo, sabes que no es una buena idea, pero es difícil decirle que no.

 

 

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